Luis Salinas: “Necesitaba una operación urgente y la tuve a través de la CDC”
Luís Salinas sufrió serios problemas de próstata. Tuvo que estar un tiempo usando una sonda, y cuando el problema ya no tenía punto de retorno, el Hospital Sótero del Río le asignó fecha de operación por AUGE, pero para tres meses más, tiempo que no podía esperar. Alertó a las autoridades, usando su derecho a reclamar, exigiendo una atención de urgencia correspondida con su caso.
El caso de Luís Salinas no es particularmente un reclamo por alguna mala atención, una espera irracional o un error por parte de algún funcionario público. Su caso se enmarca más bien en el ejercicio de dar a conocer una situación que debía modificarse por la seriedad de su enfermedad. El ejercicio de dar a conocer una situación mejorable. Una forma de poner en práctica el lema de la campaña de la Comisión Defensora Ciudadana ‘Si no reclamas, nadie se entera’.
Este hombre de 79 años es casado y padre de cuatro hijos. Ha dedicado casi toda su vida al trabajo de imprenta y aunque ya está jubilado, lentamente comienza a establecer un nuevo emprendimiento en su vida, pero para ello era imperativo que su salud lo acompañara. Esa idea se vio complicada de manera importante.
Durante el año 2010, luego de una operación a una hernia “casi traumática y de la que no quiero hablar mucho”, confiesa, debido a la atención recibida en el Hospital Salvador, comenzó con una retención de líquidos que lo obligó a usar una sonda por siete meses, lo que finalmente derivó en un grave problema a la próstata.
En enero de 2011 concurrió al Hospital Sótero del Río, ubicado en la comuna donde siempre ha vivido. Andar con la sonda todos los días se había hecho insostenible y bastante incómodo, a parte de todos los inconvenientes higiénicos que esto le traía. Ingresó como paciente AUGE y finalmente le dieron fecha de operación para el mes de junio. Desde enero hasta la fecha otorgada no había forma de esperar, puesto que su situación se agravaba.
Los procedimientos que había adoptado el Hospital eran correctos, pero la espera de Luis no podía extenderse hasta mitad de año. “La verdad es que no tengo queja contra el hospital, pero necesitaba esa operación a la brevedad por la condición en que estaba y por mi edad”. Efectivamente, a sus 79 años, y con un estado de salud delicado, no tenía margen de tiempo. Una amiga de la familia le habló de la existencia de la Comisión Defensora Ciudadana. Así, el 23 de febrero de 2011 su caso ingresó a la CDC y comenzó el trámite legal para ver qué se podía hacer al respecto. Debía quedar claro que se trataba de un caso de urgencia médica, que requería atención a la brevedad y no en seis meses.
El 23 de marzo de 2011 fue operado en el Hospital Sótero del Río, en Puente Alto. “Lo único que puedo decir es que dejé mi carta en Comisión Defensora Ciudadana, me llamaron a los pocos días, la abogada se encargó de mi tema y en un mes yo estaba operado y completamente recuperado”.
Luis agradece la gestión realizada. Está jubilado como trabajador de imprenta y comienza hoy a emprender un negocio propio en el rubro de géneros, porque su vida ha mejorado, lo mismo que su salud y su calidad de vida.